Un libro para comenzar a escribir la historia de España en femenino:La mujer olvidada

La historia oficial está repleta de personas mediocres convertidas en célebres personajes por extrañas carambolas del destino…


Así escribe Isaías Lafuente en prólogo del que no es ensayo ni novela.Libro escrito en 2006 para recordar,setenta y cinco años después de su logro, a “La mujer olvidada”.
Clara Campoamor,republicana,feminista y de izquierdas que como tal murió exiliada en Lausanne un día como hoy,30 de abril,de 1972.

Clara Campoamor que,aprendamos,mujeres,”no se resignó al inexorable destino y consiguió,antes de cambiar la historia,reorientar su propia historia”.

Clara Campoamor quien aparentemente con las raíces cortadas,quiso y supo no dejarse cortar las alas tan y como manifiesta en estas palabras que,sin ser parte del libro,sí reflejan el valor y la ética de una mujer todavía demasiado olvidada y bastante manipulada (manipulación superada por la memoria de Federico García,coetáneo a quien antecede en una década )

 «Yo no advine a la República ni el 14 ni el 16 de abril. Me he formado en el clima paterno, de un hombre que batalló en las épocas difíciles de Menéndez Pallarés, Castrovido y Pi y Arsuaga. Durante la Monarquía ni tuve contactos ni acepté mercedes. Cuando en 1927 la Academia de Jurisprudencia me brindó, como a don Enrique Moret, la Gran Cruz de Alfonso XII –que varios republicanos, seguramente de los que no votaron a mi favor, lucieron y arrumbaron cuidadosos después- como corolario al premio extraordinario anual, rechacé la distinción. En la Dictadura ni acaté órdenes injustas ni acepté conexiones: cuando el dictador dio al Ateneo una Junta de real orden y en ella incluyó mi modesto nombre de ateneísta constante desde 1916, rechacé el nombramiento, con la consecuencia indirecta de tener que pedir la excedencia de mi cargo de Instrucción Pública perdiendo cien puestos en el Escalafón, que no recobré después; y cuando el Sr. Aunós, ministro de Trabajo de la Dictadura, quiso injertar en sus Comités paritarios la modernidad de savia femenina, ofreciendo a tres abogadas en Madrid, Victoria Kent, Matilde Huici y yo, tres flamantes nombramientos de asesores en otros tantos organismos, yo, con Matilde Huici, rehusé el fructífero honor, que otros sirvieron».

Si en un país como éste algún día vemos a una mujer dando misa,significará que lo hemos conseguido todo.

85 años después de aquellas palabras de Clara Campoamor,sus congéneres seguimos estando en misa y repicando.Leáse limpiando y ornamentando iglesias,asumiendo domésticas tareas de los curas y dando infantiles catequesis por ellos dirigidas.Otra cosa son los cursillos prematrimoniales ¿qué sabemos nosotras de eso? Otra cosa es la responsabilidad de una misa.Eso…es cosa de hombres,como el Soberano que no sólo es marca de un coñac sino fin primordial de todo machismo-en hombres y mujeres-como es el PODER.

Hoy que estamos a treinta del abril cumplido sigue siendo día del LIBRO y de la MUJER.No de ninguna olvidada.Descansen en paz los restos de Clara en Polloe pero jamás su memoria que andando por sendas de incomprensión,esfuerzo y libertad,tanto camino hizo para quienes le sucedimos.Camino por todas las personas,que la condiciòn de la mujer mejorará al hombre,no lo olvidemos.

Hoy,diez años después de su publicación,y aprovechando el amigo reencuentro con Isaías,Elvira y Pablo,releo y recomiendo otro amigo:un libro para comenzar a escribir la historia de España en femenino,La mujer olvidada.

También recomiendo ‘Clara Campoamor, la mujer olvidada’,película hecha para televisión dirigida por Laura Mañá inspirada en la lucha de la diputada republicana y estrenada en 2011 

Un libro para ser dueños de nuestras palabras.Y el verbo se hizo polvo

       ¿Estamos destrozando nuestra lengua? nos preguntamos quienes,sin necesidad de ser doctos especialistas,fuimos educados-sí, EDUCADOS- en el amor a la palabra como instrumento de comunicación.

        ¿Estamos destrozando nuestra lengua? se pregunta igualmente Isaías Lafuente en su más novel libro Y el verbo se hizo polvo.

        Somos lo que hablamos,afirma en su prólogo este periodista-Premio Nacional Miguel Delibes- y escritor-otro día os hablaré de su “Agrupémonos todas”- que en doce tan interesantes como irónicos capítulos-tomando como uno más el epílogo”Apocalipsis cotidianos”-da exclusivo protagonismo a la PALABRA:

En el principio fue el verbo

Los siete pecados capitales

El arte de jugar con las palabras

El arte de engañar con las palabras

Palabras ridículas.

¿Y por qué no miembras?

¡Joder,qué tropa !

El verbo se hizo carne.com

Arenas movedizas.

No tengo palabras

Apuntes para un nuevo estupidiario

        Porque es a ti,mi amiga Elvira Cordero Amores que le has dicho las palabras más hermosas,a quien Isaías dedica su libro.Porque comparto pasión con quienes,haciendo humor por amor a ella,creasteis el grupo de Amigos de la Palabreja,mis amigos Dolores Fresneda Ruiz y Manuel Romero Izquierdo ¡¡¡ va por vosotros !!!

SONETO A LOS DE LA PALABREJA

Su título “Y el verbo se hizo polvo”

   por su autor dedicado a nuestra Jefa

de esta pequeña forma colaboro

con dos amantes de la palabreja.

 

Que el arte de jugar con las palabras

pasión se trueca en lugar de La Cerca

donde aquellos venidos de La Mancha

ceban allí hambre de libros ciega.

 

A Manuel, jubilata en pocos días

a Dolores,el ama del chalete

¡reiros, por favor, de “fuertes rubias” ¡

 

Con Dolores,mi amiga y sufridora

con  Manuel,que es la “manta” con más duende

con los dos,sí,LA PALABRA ¡enamora!