Un libro al que aproximarse con el ánimo dispuesto a herir y ser herido en el duelo de la lectura, “La mujer justa”

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Y a mí, hace ya años, desde que estoy sola, que me gusta venir a esta pastelería en invierno, sobre las cinco de la tarde, y pasar un par de horas en este salón rojo, con sus muebles antiguos y las viejas dependientas, los clientes que entran y salen y el ambiente de gran metrópoli de la plaza que se ve por las ventanas. Todo es muy acogedor, todo tiene cierto aire de fin de siglo. Además, ya lo habrás notado, aquí es donde sirven el mejor té. Lo sé, las mujeres modernas no van a las pastelerías. Van a los cafés, donde tienen que darse prisa, no pueden sentarse cómodamente, el café les cuesta cuarenta fillér y lo acompañan de ensalada para almorzar; así es el nuevo mundo. Pero yo aún pertenezco a otro mundo, yo aún necesito esta pastelería con sus muebles, su tapicería de seda roja, sus viejos retratos de princesas y sus grandes espejos

Y a mí, hace ya años, desde que estoy soñando con conocerla, me gustó  venir a este Budapest de retrogustos burgueses que sus muchos y bélicos avatares no han conseguido borrar. Pest en invierno del año 2019 en cuya calle Andrássy me hallé en esa pastelería con muebles antiguos y grandes espejos. El mismo Pest  en invierno  de los años 40 al que posteriormente me he aproximado y saboreado en “La mujer justa”  

Te aproximas al libro con el ánimo dispuesto a herir y ser herido en el duelo de la lectura, a polemizar, a convencer y ser convencido, y luego, una vez enriquecido con lo que has aprendido, a emplearlo en construir algo en la vida o en el trabajo.

Su autor, el húngaro Sándor Márai ( 1900/1989)

https://www.alohacriticon.com/literatura/escritores/sandor-marai/
http://www.lecturalia.com/autor/1927/sandor-marai

Márai que, aún en contra de los movimientos fascistas,fue considerado demasiado burgués por parte del gobierno comunista magiar de entonces. 

Sí, ciertamente, la obra literaria de Márai es , como ocurre con la del austriaco Zweig, fiel tratado de una auténtica realidad social de la que “Confesiones de un burgués” no es exclusivo testimonio. 

Buscando conocer más y mejor la Budapest de antaño, he podido hallar en la lectura de”La mujer justa” el testimonio de su clase social que in illo témpore marcó el sabor decadente que en parte conserva hoy :

Burguesía

edfEn el gran mundo de la alta sociedad y la buena vida, yo nunca me sentí a gusto. Mi marido me introdujo en él, pero yo siempre sufría cierto miedo escénico, me movía entre la gente con tanto cuidado como en el carrusel del parque Városliget…

*¿Qué es un burgués? Los rojos lo pintan como un fulano barrigudo, un canalla que está todo el día controlando las cotizaciones de la bolsa y mientras tanto oprime y explota a los obreros. Y más o menos así me los imaginaba yo hasta que conviví con ellos y comprendí que toda esa parodia de los burgueses y la lucha de clases no funcionaba como nos decían a los proletarios

*El burgués es mucho más sensible a esos matices que el aristócrata. El burgués tiene que estar toda la vida demostrando quién es. El aristócrata ya ha demostrado quién es en el momento de nacer. El burgués se siente obligado a acumular o, por lo menos, a salvaguardar durante toda su vida.

*Todo era completo y perfecto en la cocina, en el salón, en los diferentes almacenes… Lo único incompleto eran sus vidas

*Yo soy un artista, pero no he encontrado mi forma de arte. Se da en las familias de la burguesía, y cuando ocurre, esa familia se extingue.

*Creaban algo que ellos llamaban cultura, educación, civismo, incluso cuando sonreían o cuando se sonaban la nariz con discreción… Para ellos lo más importante era conservar lo que habían creado con su trabajo y sus modales, con toda su existencia… sí, era más importante guardar que crear.

*Nosotros, en cambio, aún seguíamos construyendo esa casa, el hogar de la burguesía húngara; a medio camino entre los palacios y los tugurios edificábamos una existencia más holgada, más cómoda, en la que todos pudiéramos sentirnos más a gusto

“La mujer justa”novela en tres partes protagonizada por tres personajes, Marika, Peter y Judit, que en sus monólogos describen  esa burguesía trufada de referencias a otras sensaciones tan vitalmente humanas como el amor, la soledad, la cobardía...

Amor

Existen numerosas fuerzas entre los seres humanos y que las personas se matan unas a otras de muchas formas. No basta con amar, hija mía. El amor puede transformarse en un gran egoísmo. Hay que amar con humildad y tener mucha fe.

Hace falta mucho valor para dejarse amar sin reservas. Un valor que es casi heroísmo. La mayoría de la gente no puede dar ni recibir amor porque es cobarde y orgullosa, porque tiene miedo al fracaso. Le da vergüenza entregarse a otra persona y más aún rendirse a ella porque teme que descubra su secreto… el triste secreto de cada ser humano: que necesita mucha ternura, que no puede vivir sin amor. Creo que ésa es la verdad.

*Dime, ¿qué es el poder? Hoy en día se habla y se escribe mucho sobre este asunto. ¿Qué significa el poder político, qué es lo que hace que una persona logre imponer su voluntad sobre la de millones? ¿Y cuál es el fundamento de nuestro poder, el de las mujeres? El amor, dices. Puede que sea el amor. A veces dudo de esa palabra. No reniego del amor, nada de eso. Es el mayor poder sobre la Tierra. Sin embargo, a veces siento que cuando los hombres nos aman, porque no pueden hacer otra cosa, al mismo tiempo desprecian un poco ese sentimiento. En todos los hombres de verdad hay un espacio reservado, como si quisieran ocultar parte de su ser y de su alma a la mujer que aman, como si dijeran: «Hasta aquí, querida, y no más allá. Aquí, en la séptima habitación, quiero estar solo.» A las mujeres tontas esto las hace enfurecer de rabia. Las inteligentes se entristecen, sienten curiosidad, pero, al final, se resignan. ¿Y cuál es el poder que una persona ejerce sobre el alma de otra?

*Es el mayor dolor de la vida, amar a alguien y saber que no puedes vivir con él. ¿
—Una mujer no puede comprenderlo. Los hombres encuentran en su propio espíritu la fuerza suficiente para vivir. El resto son añadiduras, residuos.

Cultura

*¿Aprender qué? ¡Pues que la cultura es cuando una persona… o un pueblo… se colma de una alegría inmensa!

*Quería conservar las costumbres, los modos de vida, los muebles, los valores cristianos, los puentes, el mundo tal como lo habían construido las personas con infinito esfuerzo y dedicación, con su ingenio y su sufrimiento, con sus mentes brillantes y sus manos callosas. Para él todo tenía el mismo valor, amaba el mundo y quería protegerlo de algo. A todo esto los hombres lo llaman cultura. Las mujeres, entre nosotras, tal vez no debemos usar palabras tan grandilocuentes, basta con que guardemos silencio y escuchemos con aspecto inteligente sus discursos abarrotados de expresiones latinas. Nosotras conocemos la esencia. Ellos conocen los conceptos. A menudo, ambas cosas no coinciden.

*Es posible que también sea cultura que alguien ordene a su cocinero que le prepare algo de un modo especial, como aquellos ricos, con mantequilla o aceite según complicadas recetas elaboradas por sus médicos, como si ellos no se alimentaran masticando la comida y echándola al estómago, no, sino tomando una sopa especial para su hígado y una carne distinta para su corazón, una determinada variedad de lechuga para sus riñones y una pasta dulce específica para su páncreas. Y después de comer se retiraban a sus habitaciones para hacer la digestión en soledad, con sus misteriosas sustancias digestivas… ¡Pues eso también era cultura! Yo lo entendí y lo aprobé de todo corazón, aquello me maravillaba.

*—Porque la cultura se está acabando —dijo en tono amistoso y paciente— y, con ella, todo lo que la forma. Las aceitunas sólo eran una mínima parte del sabor de la cultura, pero junto a otros muchos pequeños sabores, maravillas y portentos contribuían a formar el asombroso aroma de ese guiso fantástico que llamamos cultura. Es posible que en un futuro vendan aceitunas rellenas de tomate en algún lado. Pero se habrá extinguido el grupo de los seres humanos que tenían conciencia de una cultura. La gente sólo tendrá conocimientos y no es lo mismo. Sepa que la cultura es experiencia —dijo en tono didáctico, apuntando con un dedo hacia el techo, igual que un cura durante el sermón—. Una experiencia constante, como la luz del sol. Los conocimientos sólo son una carga

*Los proletarios, tesoro mío, no sabemos lo que es la cultura. Creemos que cultura es algo que tiene alguien cuando sabe muchas cosas de memoria o lleva una vida refinada, no escupe en el suelo ni eructa durante la comida… Pero la cultura es otra cosa. No es que alguien hinque los codos sobre un libro y luego ya se lo sepa. O que aprenda a comportarse con educación… es otra cosa. Y el artista calvo estaba preocupado por esa otra cultura. No quería que lo ayudaran porque ya no creía en la humanidad.

Cobardía

*En aquellos tiempos no sabía lo que sé hoy… que no hay nada de lo que avergonzarse en la vida excepto de la cobardía, que hace que uno no sea capaz de dar sentimientos o no se atreva a aceptarlos. Es casi una cuestión de honestidad, de honor. Y yo creo en el honor. No se puede vivir con deshonor. ¡

*La mayoría de la gente no puede dar ni recibir amor porque es cobarde y orgullosa, porque tiene miedo al fracaso. Le da vergüenza entregarse a otra persona y más aún rendirse a ella porque teme que descubra su secreto… el triste secreto de cada ser humano: que necesita mucha ternura, que no puede vivir sin amor. Creo que ésa es la verdad

*Pero les faltaba valor. Al parecer se necesita mucho valor para lanzarse a la vida sin más, sin horarios ni previsiones… vivir la vida como viene, día tras día, hora tras hora, incluso minuto tras minuto… y no esperar nada, no tener esperanza en nada. Simplemente estar en el mundo. Pues ellos no eran capaces, no sabían estar y punto.

Soledad

*un día nosotros también nos hacemos adultos y descubrimos que, en la vida, la soledad, la verdadera, la elegida conscientemente, no es un castigo, ni siquiera es una forma enfermiza y resentida de aislamiento, sino el único estado digno del ser humano. Y entonces ya no es tan difícil soportarla. Es como vivir en un gran espacio donde siempre respiras un aire limpio.

Necedad 

*Sí, en general he visto que cuanto más grande es la tontería que dice la gente, mayores son las probabilidades de que un día se haga realidad.

Y, desde luego, “La mujer justa” es ,sin lugar a dudas un libro con un protagonismo de género:

Mujer

*Mujeres. ¿Te has fijado en el tono indeciso y desconfiado con el que los hombres pronuncian esa palabra? Como si hablasen de una tribu rebelde, que está controlada pero no del todo rendida, siempre dispuesta a la revuelta, conquistada pero no sometida. Y además, ¿qué significa ese concepto en la vida diaria? Mujeres… ¿Qué esperamos de ellas? ¿Hijos? ¿Ayuda? ¿Paz? ¿Alegría?… ¿Todo? ¿Nada? ¿Momentos? El hombre vive, desea, se prepara para un encuentro, copula; luego se casa y experimenta junto a una mujer el amor, el nacimiento y la muerte; luego se vuelve a mirar unas pantorrillas en la calle, pierde la cabeza por una espléndida melena o por el beso ardiente de unos labios; y mientras yace en alcobas burguesas o en camas chirriantes de mugrientas habitaciones por horas en hostalillos de callejuelas secundarias, siente que está satisfecho, y a lo mejor se muestra magníficamente generoso con alguna mujer.

*No digo que todas las mujeres se sientan y se traten a sí mismas como objetos de cambio… pero no creo que las excepciones puedan desmentir la regla general. Tampoco pretendo acusar a las mujeres, ellas no pueden hacer otra cosa. A veces es muy triste asistir a esa continua actitud de ofrecimiento, a ese pavoneo estúpido y coqueto que esconde una profunda amargura, sobre todo cuando la mujer sabe lo difícil que es su situación, pues hay otras más bellas, más excitantes y más baratas… La competencia ha llegado a ser terrible: en la mayoría de las ciudades europeas viven más mujeres que hombres y ellas no tienen acceso a las profesiones liberales, así que, ¿qué pueden hacer las pobres con su triste y humana existencia femenina? Pues ofrecerse. Algunas de forma virtuosa, púdica, bajando la mirada, como delicadas y trémulas nomeolvides, aunque al revés, porque en secreto ellas tiemblan al pensar que nunca las tocaremos… y otras, más conscientes, yendo a diario a la guerra con paso firme, como los soldados de las legiones romanas, que sabían que luchaban contra los bárbaros por la defensa del imperio… No, amigo mío, no tenemos derecho a juzgar a las mujeres con severidad. Sólo podemos compadecerlas. Aunque quizá no es por ellas por quienes debemos sentir compasión sino por nosotros mismos, por los hombres, que somos incapaces de solucionar esta crisis latente y tortuosa en el gran mercado de la civilización.

*¿nuestro poder, el de las mujeres? El amor, dices. Puede que sea el amor. A veces dudo de esa palabra. No reniego del amor, nada de eso. Es el mayor poder sobre la Tierra. Sin embargo, a veces siento que cuando los hombres nos aman, porque no pueden hacer otra cosa, al mismo tiempo desprecian un poco ese sentimiento. En todos los hombres de verdad hay un espacio reservado, como si quisieran ocultar parte de su ser y de su alma a la mujer que aman, como si dijeran: «Hasta aquí, querida, y no más allá. Aquí, en la séptima habitación, quiero estar solo.» A las mujeres tontas esto las hace enfurecer de rabia. Las inteligentes se entristecen, sienten curiosidad, pero, al final, se resignan. ¿Y cuál es el poder que una persona ejerce sobre el alma de otra?

* Es el mayor dolor de la vida, amar a alguien y saber que no puedes vivir con él. 
Una mujer no puede comprenderlo. Los hombres encuentran en su propio espíritu la fuerza suficiente para vivir. El resto son añadiduras, residuos.

*Todas las mujeres son un poco brujas cuando están enamoradas. Quería que yo llevase siempre conmigo algo que hasta entonces había estado en contacto con su cuerpo. Quería atarme a ella, dejarme un mensaje.en la vida ocurre todo lo que tiene que ocurrir y, al final, todo encuentra su lugar. Se trata de un proceso muy lento. En este caso las intenciones, las decisiones, los sueños no sirven de mucho

“La mujer justa” , un libro premonitorio…

*—Se avecina un mundo en el que todo el que sea bello será sospechoso. Y todo el que tenga talento. Y el que tenga carácter —afirmó con voz ronca—. ¿No lo comprende? La belleza será un insulto y el talento, una provocación. ¡Y el carácter, un atentado! Porque ahora llegan ellos, saldrán de todas partes cientos de millones de ellos. Y estarán por todas partes. Los deformes. Los faltos de talento. Los débiles de carácter.

Un libro recomendable ¡ mucho ! Tanto, como para saber, creer y recordar que…

                            Siempre hay una mujer justa que vive en alguna parte.

 

García Lorca en Valderrubio

“La barraca manchega” en el cortijo de Daimuz.30 noviembre 2013

Dedicado a mis compañeros de viaje de esa “barraca manchega” con quienes  tan cálidas sensaciones he compartido a pesar de la gelidez de unas jornadas  otoñales por tierras de Granada.

Dedicado a vosotros, apasionados aficionados de ese arte que Federico García Lorca amó y que en La casa de Bernarda Alba con él compartisteis ayer como hoy lo habéis hecho con su paisano de Albolote José Moreno Arenas en Si consientes, no te quejes

Dedicado a vosotros, que por caminos de la vega de Granada habéis descubierto más y mejor a aquel Federico poeta, dramaturgo y, ante todo, bondad hecha persona,

Dedicado a vosotros ,porque quien no conoce la historia obligado está a repetirla,con mi deseo de que como nuestro más inmortal paisano, aquel Andante Caballero Don Quijote, os empecinéis en hacer  tan vuestra como viva aquella frase que por queridas tierras de Rus (capítulo XXV II parte El Quijote)pronunciara convirtiendo en  lema de la cultura, el turismo y  la sabiduría:

    Quien lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho

Federico García Lorca sobre su tierra de la vega de Granada…

*Amo a la tierra. Me siento ligado a ella en todas mis emociones. Mis más lejanos recuerdos de niño tienen sabor de tierra. Los bichos de la tierra, los animales, las gentes campesinas, tienen sugestiones que llegan a muy pocos. Yo las capto ahora con el mismo espíritu de mis años infantiles.

*Cuando yo era niño vivía en un pueblecito callado y oloroso de la Vega de Granada. Todo lo que en él ocurría y todos sus sentires pasan hoy por mí velados por la nostalgia de la niñez y por el tiempo…

*Asquerosa es uno de los pueblos más lindos de la vega de Granada,por lo blanco y por la serenidad de sus habitantes.

                                                                

 Un poema…                                            TIERRA SECA

Tierra seca,

tierra quieta

de noches

inmensas.

(Viento en el olivar,

viento en la sierra).

Tierra

vieja

del candil

y la pena.

Tierra de las hondas cisternas

Tierra de la muerte sin ojos

y las flechas.

(Viento por los caminos,

brisa en las alamedas).

Sobre su coetáneo  paisanaje…

Los niños de mi escuela son hoy trabajadores del campo y cuando me ven casi no se atreven a tocarme con sus manazas sucias y de piedra por el trabajo. ¿Por qué no corréis a estrechar mi mano con fuerza? ¿Creéis que la ciudad me ha cambiado? No… Vuestras manos son más sanas que las mías. Vuestros corazones son más puros que el mío. Vuestras almas de sufrimiento y de trabajo son más altas que mi alma. Yo soy el que debiera estar cohibido ante vuestra grandeza y humildad.

En la Vega de Zujaira ,olivos, para Federico García Lorca “ángeles de largas trenzas con corazones de aceite”

 

Vida y Obra de Federico…
Federico García Lorca nació un 5 de junio de 1898 en Fuentevaqueros, en el seno de una familia de clase media. Familia que vivía de la tierra de la que eran propietarios, lo que entonces, como en tantos lugares andaluces y también manchegos, la desigualdad cultura hacía envidiar como sector social y económicamente privilegiado.
Su infancia transcurrió en tierras de Valderrubio, pedanía de Pinos Puente, y que hasta 1943 tuvo por nombre Asquerosa.Circunstancia ésta que Federico que tanto amó la belleza, evitó firmando sus primeros poemas En la Vega de Zujaira.
Tierras de la Vega de Granada las del pueblo de Asquerosa, hoy Valderrubio, en donde se conserva su casa-museo . www.museolorcavalderrubio.com
Museo que bien merece conocerse de la mano de quien con tanto amor lo comparte como Pepe, maestro de la edad de Valderrubio que habla como aquellos personajes de Doña Rosita la soltera porque así y aquí lo aprendió el autor. Muy cerca, la que fue casa de Frasquita Alba ,reconvertida en inmortal y trágica Bernarda por Federico, hoy espera igualmente ser reconvertida en otro centro cultural lorquiano.
Tierras de la Vega de Granada como el cortijo de Daimuz, adonde Federico vivió “Infancia apasionada correteando desnuda por las praderas de una Vega sobre un fondo de serranía”.
Infancia que tanto y tan bellamente conformaron la sensibilidad de este literato miembro de la Generaciòn del 27 así llamada porque sus componentes-Juan Ramón Jiménez, Rafael Alberti o Vicente Aleixandre, entre otros- se dieron a conocer ese año en el Ateneo de Sevilla en un homenaje al poeta cordobés Luis de Góngora en el III Centenario de su muerte.

Federico García Lorca compartió con todos ellos belleza, cultura, vida…independientemente de que no todos compartiesen idéntica ideología.
Precisamente la de García Lorca, aún supuestamente burgués de cuna, fue derivando a la izquierda como en el caso de tantos compañeros-ahí Juan Ramón-lo que le llevó a ser blanco de odios y envidias mortales.
Tanto que el 16 de agosto de 1936, fue detenido en la casa de Granada de sus amigos Rosales-Luis, poeta y José, jefe de la Falange en esta provincia-paradójicamente, por Ramón Ruiz Alonso, padre de tan genial cómica como lo fue Enma Penella. En la madrugada del 18 ó 19 de agosto, fue fusilado junto a un maestro y dos banderilleros junto a un olivo y próxima otra fuente, la Fuente Grande- Aynadamar árabe o Fuente de las Lágrimas- en la carretera que une Víznar y Alfacar. Se trataba del final de una historia llena de rivalidades políticas en la ciudad en la que habitaba “la peor burguesía de España”, como dijo el poeta.
Quedémonos hoy con la vida de un poeta,por cierto el más leído en lengua española:Romancero Gitano, Diván del Tamarit, Poeta en Nueva York, etc.

Quedémonos  con la de un dramaturgo-Yerma, Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores, La Zapatera prodigiosa, Mariana Pineda, La casa de Bernarda Alba– que anduvo caminos con La Barraca , un grupo de teatro universitario por Federico García Lorca dirigido y cuyo nacimiento tuvo lugar al comienzo de la Segunda República ,integrado en el proyecto de dicho gobierno denominado Misiones Pedagógicas, cuyo objetivo era llevar el teatro clásico español a zonas con poca actividad cultural, como entonces-y aún hoy-las rurales.
Quedémonos, no menos, con su vida. La vida de un hombre bueno que por ello fue envidiado hasta la muerte. Bondad que mejor hubieran tratado de emular en sus vidas quienes, cierto, mataron a Federico pero jamás su sentir que en  su tierra y en su obra hoy pervive.

Leamos y aprendamos de ella http://www.garcia-lorca.org

Un libro para saber más de quienes escribieron mucho:Aquí viven leones

                              Un día no serás,y nunca el mundo

                              sabrá que pudo ser siempre más bello

                              con solo retenerte.Yo soy ese testigo

                              que canta,sin furor,tanta demencia.

                              Soy yo quien ha vivido

                              la desventura de tu muerte.Eso que nadie,

                              ni tan siquiera tú ,sospecha que ha ocurrido.

 

    “Despedida” de Francisco Brines con la que concluye el libro que hoy recomiendo.

Poesía de Francisco Brines que casi nueve años atrás uniera a dos almas amigas y es que nada es por azar mi querida Concha.Lo sabes.Yo también.Por eso,cuando sé que tan ilusionada andas escribiendo ese libro que tanto ansío leer,va por ti y por Eugenio mi recuerdo con esta reseña de otro libro con el que,creedme,vale la pena viajar no sólo a las guaridas sino a la vida y obras de una mujer y siete hombres-pluma y una como diría el padre de “Aquí viven los leones” Fernando Fernández Savater.

       Fernando Savater para los amantes de la cultura quien halló en Sara Torres ideal coautora de su literario hijo…y póstumo puesto que Sara, sesposa y así compañera de vital viaje lo concluyó prematuramente antes de que el libro viera la luz.

        Libro que así quedó limitado a un viaje por los lugares de ocho escritores :

William Shakespeare.No podía ser de otra forma en el IV Centenario de su muerte aunque no creo que Sara y Fernando lo tuvieran en cuenta pero…no hay casualidades

Ramón del Valle-Inclán. Tampoco es azar el seguir volando por tierras galas, entre otras, para saber más del  bohemio autor de “Luces de bohemia” Otro literario manco y amante de la universal obra del de Lepanto aunque esta vez la pérdida física no halló lugar en bajel alguno sino en castizo café madrileño hoy reconvertido en Apple Store.

Edgar Allan Poe,el cronista del espanto. Escritor en lengua inglesa de memoria eternamente querida en los corazones de su amigos franceses y de aquellos que “disfrutan con escalofrío de cuanto somos y de cuanto vamos dejando de ser”

Giacomo Leopardi, el glorioso desventurado  que leyendo mucho y viajando mucho, halló inspiración para su obra poética.

Ágatha Christie, de cuyos crímenes y buenas costumbres soy veterana conocedora como devoradora en mi juventud de su prolífica obra.

Alfonso Reyes, escritor mexicano de quien he de reconocer nada sabía y cuya obra habré de conocer leyendo. Tanto me han hecho interesar por ella Torres y  Savater en el capítulo dedicado a quien en tanto me identifico pues aunque en lo material vivió precariamente, gozó de libertad y fue conociendo a gentes y haciendo amistades entre la intelectualidad.

Gustave Flauvert. De nuevo vuelve el pasado.El mío con la Literatura,se entiende.Si antes de cumplir los 18 devoraba las novelas de Ágatha Christie y también había leído algún relato de Allan Poe,mucho antes conocí a Flauvert de quien leí en francés Salambó.Lectura siempre asociada a mi aprendizaje del idioma galo y a mi inolvidable y exquisita madre Lourdes,aquella que no nos pasaba una incorrección con su reiterativo “Si te casaras con un embajador…” A Enma Bovary,que no se casó tampoco con un embajador, la conocería años después.A Flauvert lo he conocido mucho más y mejor en esta obra y mucho más me identifico con él porque bien creía…Cuando uno es alguien ¿por qué empeñarse en ser algo?

Stefan Zweig.Otro autor de mi adolescencia cuando leí “Veinticuatro horas de la vida de una mujer” “Carta a una desconocida” “Momentos estelares de la humanidad” y las biografías de María Estuardo y María Antonieta de las que tanto aprendí. Si no entrar en sus guaridas, sí me acerqué a ellas y olfateé su misterio en 2006 andando algo por Viena.Innsbruck y Salzburgo.

Aquí viven leones,recomendable obra que une retazos de vida de ocho escritores unidos por común admiración a Cervantes ¿Casualidad? Tampoco lo es la fina ironía de Savater, el riguroso conocimiento de lugares que gozó con Sara, su compañera ,el exquisito cuidado d ésta en texto e ilustraciones, incluído pequeño comic sobre una obra de cada autor…

         ¿Más sobre “Aquí viven leones”? ¡viajad a sus guaridas ¡ ¡leedlo ¡