Literatura para,hallando miedos infantiles, dominar odios adultos: El libro de las cosas perdidas

Es rey quien nada teme, y rey quien nada desea; cada cual puede regalarse con este reino.

Séneca

De las mejores cosas halladas en mi  vida es la amistad que se convierte en superlativa cuando viene de la mano del libro.Así fue y así pasó con quien amigo fue y tan apasionado lector como apasionante escritor quisiera que siguiera siendo. A él debo el descubrimiento y el disfrute de lo que para mí y mucho mejor que novela al uso (a mí tampoco me van las etiquetas, amigo John) es obra literaria con un protagonista al que rabia y dolor hacen enfrentarse y vencer al miedo.

Un protagonista infantil , David, que es literario reflejo de la niñez y su experiencia con la tristeza y la pérdida de un sorprendente escritor adulto, el dublinés John Connolly  que en “El libro de las cosas perdidas” trata temas vitales tan diversos como la muerte, el miedo, la religión,el amor, la diversidad sexual y hasta escatológicos siempre con idéntica naturalidad y un punto de sutil ironía con que resta dramatismo y suma ternura.

“Erase una vez un niño que perdió a su madre” …o una niña ¿qué importa si John, Paz o un imaginario y pequeño quijote David que a lomos de Scylla es capaz de vencer a gigantes y por fin lograr ver a Dulcinea en esa Rose donde antaño el miedo y los celos le hicieran ver a la más pérfida de las madrastras?

Niños y niñas que fuimos y que no tuvimos miedo de que un fantasma viniera a vernos y cuando lo tuvimos supimos liberarnos de él e, incluso, hacernos amigos.Adultos que hoy no lloramos al verlo en la gran pantalla porque ya íbamos llorados .Es  el fruto de la experiencia y es también la magia de los libros, que no son objetos inamovibles.

Sí, esa infancia que es mi patria como lo fuera para Rilke, y que también son recuerdos de lo que expertos adultos llaman eidetismo (capacidad infantil de recrear secuencias visuales imaginarias con gran veracidad, hasta el punto de que llegan a pensar que son experiencias reales) 

“Existe un vínculo especial entre los niños y los fenómenos paranormales. Muchos afirman que esta comunicación “especial” se atribuye a la inocencia y sobre todo por no tener miedo a las cosas que no entienden, mientras que una persona adulta, en general, se mostrará con miedo a lo desconocido actuando en consecuencia”

La conexión psíquica entre los niños y los fenómenos paranormales http://bit.ly/2HZP43x vía @MEPparanormal

Cierto es que, aún tan amiga de los libros como John o David, entre los seres de mis experiencias extrasensoriales no llegué a ver al Hombre Torcido. Es más , precisamente cuando, con diez años recién cumplidos, mi cuento podía haber empezado con ese ” Érase una vez una niña que perdió a su madre” fue cuando mi  poda sináptica cortó de raíz toda experiencia que fuera más allá de tan dura y real como la de enfrentarme a la pérdida de una madre y, con ella, de un mundo feliz que se hacía pedazos. Un mundo de dolor, sufrimiento e injusta desigualdad que en “El libro de las cosas perdidas” y de la mano de David he descubierto mágico y apasionante pero no menos terrible:

” Niño ¿qué crees que te reserva la vida ? Ya has visto lo que es capaz de hacer : se llevó a tu madre, le robó la salud y belleza…Te quitarán a más gente, te lo aseguro ,aquellos que más quieras… Te fallará la salud, te volverás viejo y enfermo…”

Con todo , he hallado en “El libro de las cosas perdidas” un canto a la vida porque, como Roland creo en aquellos a los que amo y en los que confío.Todo lo demás son tonterías y, como Roland, busqué ver flor en cardo :

Es muy duro,sí -comentó Roland-Te han quitado muchas cosas pero quizá también te hayan dado muchas otras.

Roland  o El Leñador frente a Leroi o El Hombre Torcido. Hombres fieles a sí mismos, a su palabra, frente a seres impostores e impostados, criaturas que representan nuestros miedos…La vida misma en donde en cada adulto mora el niño que fue y en cada niño espera el adulto que será 

El miedo es la clave y en ” El libro de las cosas perdidas” el poder de vencerlo está en la imaginación que son los libros, esos libros que alguien quiere que leamos.

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Como las historias necesitan de alguien que las cuente ¡ y qué bien lo hace Connolly !  Olé for him and his dreams ¡

Junto al propio “Libro de las cosas perdidas” , la edición que he leído y vuelto a leer ( julio 2018) incorpora una visión muy personal de su autor a modo de entrevista además de dos cuentos de su universo-Cenicienta y El rey de las ratas- y mucho más sobre los cuentos de hadas, las torres oscuras y otros asuntos similares: El agua de la vida, Blancanieves y los siete enanitos , Los tres cirujanos del ejército, Hansel y Gretel ( mi favorita ella y , cuando tanto se habla de empoderamiento, sé el porqué: crece y logra lo que la mayoría de los niños creen no poder conseguir nunca por sí solos : una existencia independiente de sus padres,en la que hacen frente y superan los retos que el mundo adulto les plantea) 

Atractiva edición la de Tusquets dentro de su colección Andanzas con una decena de ilustraciones de Riki Blanco :excelente traducción de Pilar Ramírez Tello y, desde luego, todo el arte literario-imaginación y palabra-del niño que fue y sigue siendo John Connolly.

https://www.johnconnollybooks.com/

Hoy, compartiendo su obra, El libro de las cosas perdidas, mi recuerdo a una madre que un día de Santa Elena como  el de hoy nació y que llenó de amor una niñez tan corta como feliz haciéndome adulta a la fuerza y antes de lo que a ambas nos hubiera gustado pero, a la vez, segura frente al miedo que sólo es peligroso cuando no se quiere ver, cuando no se quiere vencer, cuando no se quiere cambiar ¿ por qué no volviéndonos a sentir niños ? Lo decía Octavio Paz ( por cierto, hermoso apellido):

“Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo…. del miedo al cambio”

 

 

Un libro que no es de tontos ni merece estar en una estontería,Cuentos para Manolillo

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Porque el gato más valiente                                                                                                            si sale escaldado un día,                                                                                                                    huye del agua caliente                                                                                                                      pero, además,de la fria.

 

De vez en cuando la vida te besa en la boca ¿recordáis la copla de aquel catalán que tan bien cantó a Miguel Hernández? pues hoy, si no en su pueblo de Orihuela, sí en su tierra de la Vega Baja del Segura, la vida me ha dado un beso con sabor a pan del bueno, del Sémola, a nanas, a natural ruralidad y, desde luego, a jovial creatividad y pasión por la cultura de la que dos jóvenes almoradidenses me han contagiado. Eso sí, sin oponer resistencia alguna por mi parte que ya se sabe aquel dicho popular de “Pregúntale a un gitano si quiere trato”.

Y trato con la cultura que es arte literario,musical y plástico es el que permanentemente tiene,diría que llegando casi al idilio, Manuel Mira Gamuz de cuya mano hoy me ha llegado esta nueva edición de aquellos Cuentos para Manolillo que en esta ocasión tienen mayor autóctono atractivo al estar ilustrados por otro joven y creativo paisano de Miguel y de Manuel.

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Cuentos para Manolillo conformados por cuatro:                                                                  El conejito.                                                                                                                                          Un lugar en el árbol                                                                                                                          La gatita Mancha y el ovillo rojo                                                                                                      El potro obscuro

Cuatro cuentos  que Miguel dedicó e ilustró en el tercer aniversario de su hijo Manolillo en tan precarias circunstancias(papel higiénico) como las de que permitía su prisión de Ocaña. 

Cuentos para Manolillo que, aún dedicados a primeros lectores a partir de 4 años,bien haríamos en leer aquellos lectores que tenemos más de 14 .

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Lectores que ya sabemos de eso de leer entre líneas porque este no es un libro de tontos que merece estar en una estontería tiritando de frío y con la boca cerrada.

Lo dicen los hernandianos Jesucristo Riquelme y Carlos R. Talamás a modo de presentación en la contraportada de este libro  presentado en junio de 2018, Año Europeo del Patrimonio Cultural en Almoradí y Torrevieja ¿qué mayor y mejor en estas tierras  que  el legado de Miguel Hernández?

https://objetivotorrevieja.wordpress.com/2018/06/09/cuentos-para-manolillo-de-miguel-hernandez-un-album-ilustrado-que-borda-la-excelencia/

https://www.diarioinformacion.com/cultura/2018/06/09/cuentos-manolillo/2030486.html

IMG_20180615_190331_767Cuentos para Manolillo ilustrados por el artista plástico de Almoradí  Pako Gómez Minguez que no por casualidad ya se estrenó en este oficio con otra obra dedicada al poeta del pueblo.

IMG_20180615_190702_413Pako ,de almoradidense y muy emprendedora familia-ya su abuelo, José Antonio Gómez Gil,ideó una máquina para pelar alcachofas-es amable joven cuyo descubrimiento ha resultado toda una estética sorpresa que,porque nada vale si no se comparte, no quiero guardar para mi y de él y su artístico oficio podéis saber en  Makondo. calle Rafael Alberti,9 .676397543 .

Con él, los Cuentos para Manolillo tienen color contemporáneo sin perder aquel tan cálido y  mediterráneo de una tierra que,como el arte, comparte con Miguel Hernández. 

Amándola con ellos-aquí incluyo no a Manolillo sino a Manuel Mira Gamuz-siempre recomendaré la poesía de aquel.Desde hoy, y gracias a estos Cuentos ilustrados por este, también la plástica de Pako Gómez Minguez ¡ Enhorabuena y que cunda la cultura en  la Vega Baja del Segura !

 

 

 

 

 

 

 

 

Un bibliohijo para ver amor en dolor,Cuentos y relatos de la abuela

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Las dulces mensajeras de la tristeza son… 
son avecillas negras, negras como la noche. 
¡Negras como el dolor! 

¡Las dulces golondrinas que en invierno se van 
y que dejan el nido abandonado y solo 
para cruzar el mar! 

Cada vez que las veo siento un frío sutil… 
¡Oh! ¡Negras avecillas, inquietas avecillas 
amantes de abril! 

¡Oh! ¡Pobres golondrinas que se van a buscar 
como los emigrantes, a las tierras extrañas, 
la migaja de pan! 

¡Golondrinas, llegaos! ¡Golondrinas, venid! 
¡Venid primaverales, con las alas de luto 
llegaos hasta mí! 

Sostenedme en las alas… Sostenedme y cruzad 
de un volido tan sólo, eterno y más eterno 
la inmensidad del mar… 

¿Sabéis cómo se viaja hasta el país del sol?… 
¿Sabéis dónde se encuentra la eterna primavera, 
la fuente del amor?… 

¡Llevadme, golondrinas! ¡Llevadme! ¡No temáis! 
Yo soy una bohemia, una pobre bohemia 
¡Llevadme donde vais! 

¿No sabéis, golondrinas errantes, no sabéis, 
que tengo el alma enferma porque no puedo irme 
volando yo también? 

¡Golondrinas, llegaos! ¡Golondrinas, venid! 
¡Venid primaverales! ¡Con las alas de luto 
llegaos hasta mí! 

¡Venid! ¡Llevadme pronto a correr el albur!… 
¡Qué lástima, pequeñas, que no tengáis las alas 
tejidas en azul!

                                                                  Alfonsina Storni

 

Erase una vez un pueblito manchego y bueno en el que la empatía de muchas de sus gentes quiso ser bálsamo para  la madre de una dulce golondrina que sí tenía las alas tejidas de azul y con ellas en invierno se fue emprendiendo vuelo muy alto,muy alto y tan pronto…

¡Perdón ! me he equivocado de cuento,que a los que hoy me voy a referir no  son de ninguna bruja blanca sino Cuentos de la abuela Herminia Esteso Carnicero,una congénere,colega y paisana a la que me une la Educación y también esa tierra de inmensos horizontes que es La Mancha y en donde,como en tantas otras no menos queridas, tengo mis entreveradas raíces.Nos une el amor,sí. También el dolor,que  no sentir jamás puede significar no comprender y a pesar del propio,jamás hubiera deseado que tres lustros después este nos hermanara.

¡ Voto a Rus no hubiera dado yo jamás un ardite porque me dijeran lo que esta madre habría de pasar! porque ¿ qué peor experiencia que ver cómo la rusca se lleva a tu golondrina?

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Sí, de nuevo esa rusca compañera del señor Roncone, tierno protagonista de un libro para la ternura, “La sonrisa etrusca”, de José Luis Sampedro 

https://anaquelsite.wordpress.com/2013/04/07/un-libro-para-la-ternurala-sonrisa-etrusca/ vía @wordpressdotcom

De nuevo el cáncer que en el invierno de 2015 se llevó a una golondrina preciosa,Elo, mamá de Leo e hija de Herminia quien ahora y porque como Gruñon el gigante,supo  que es bueno compartir lo que se tiene con los demás ha querido compartir sus cuentos y relatos a través de un bibliohijo y lo ha querido hacer por tan vital causa como la lucha contra el cáncer.2010-01-22 06.10.57

Iniciativa que,como siempre ha de ser por parte de las instituciones públicas que siempre han de estar al servicio de todas las personas,ha sido apoyada por la Diputación Provincial de Cuenca,entidad que ha editado “Cuentos de la abuela” y por el Ayuntamiento de San Clemente,cómplice de este sueño hecho libro y cuyos ingresos provenientes de su venta irán destinados en su totalidad a la AECC (Asociación Española Contra el Cáncer)

Cuentos de la abuela, veintiséis, de quien primero fue maestra que como tal inició  su camino en escuela rural de la albacetense Sierra del Segura (Parolis/Yeste) Después sumó experiencia como madre y abuela y hoy la comparte en estos cuentos y relatos dedicados especialmente a su pequeña Elo.Será por eso que,de escoger,me quedo con “La pequeña golondrina”.

Por ella pero mucho más con ella,Herminia se ha metido en jardines mu floridos cuyo aroma ya estamos gozando quienes leemos Cuentos de la abuela. Aromas a infancia, a tradiciones,a calor, a educación, a vida rural que son los que destila un libro para ver amor en el dolor,Cuentos de la abuela 

                                                          ¡ Bienvenidos sean !