Antonio Machado,tantos años caminando por una blanca vereda

 Soñé que tú me llevabas

por una blanca vereda,

en medio del campo verde,

hacia el azul de las sierras,

hacia los montes azules,

una mañana serena.

Sentí tu mano en la mía,

tu mano de compañera,

tu voz de niña en mi oído

como una campana nueva,

como una campana virgen

de un alba de primavera.

¡Eran tu voz y tu mano,

en sueños, tan verdaderas!…

Vive, esperanza, ¡quién sabe

lo que se traga la tierra!.

Desdeño las romanzas de los tenores huecos

y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.

¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.

Converso con el hombre que siempre va conmigo
—quien habla solo espera hablar a Dios un día—;
mi soliloquio es plática con ese buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.

Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.

Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.

 

Tras una vida haciendo caminos, un 22 de febrero de 1939 a Antonio Cipriano José María Machado Ruiz le llegaba el día de su último viaje.

Desde su nacimiento en Sevilla,diversos fueron los lugares que vivió de esa España que tanto dolía a sus coetáneos de la Generación del 98 como tanto nos duele hoy a quienes creemos que otra sociedad más humana,culta y libre es posible.

Campos de Castilla…los de Soria, de su amada Leonor,con el Encanto del Moncayo que hoy,generosa, Rocio Herrera comparte en esta imagen.Los de Segovia,de su idílica Guiomar.

Tierras andaluzas de Baeza. Madrid y sus oportunidades capitalinas y hasta esa terreta valenciana de Rocafort donde quien sabe si una pequeña de apenas 12 años que allí veraneba compartiría espacio con aquel poeta cuya obra tanto ha aprendido a amar su hija.

Antonio Machado,siempre ligero de equipaje ¿será por ello mi pasión? Siempre haciendo caminos…El Tren (vídeo) http://youtu.be/PQfvkcgxZJQ 

Antonio Machado, a quien ,camino al republicano exilio, no sorprendió la parca.Antes bien,él la aguardaba en Colliourehttp://www.bibliotecamachado.es/biografia/machado/collioure.htm

Serrat en Collioure (video) http://youtu.be/DX0UCOEOJ8Q

Antonio Machado, de quien se dice que su último verso apareció garabateado en un bolsillo de su abrigo días después de su fallecimiento:

Estos días azules y este sol de la infancia

(post original escrito 22 febrero de 2014)

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Machado en la memoria

 

Me gusta Antonio, yo aseguraría que es por no tener la posibilidad de discutir con él. Pero… ¿quién sabe? quizá sea todo lo contrario y lo añore cuando me da por pensar —mala costumbre adquirida y además mal vista en nuestros tiempos—. Cuantas veces tengo la sensación de que no por mucho andar hago camino, de que mis pasos no son más que la vuelta a un círculo que me devuelven al lugar de inicio, sin otro aprendizaje de lo recorrido que el cambio estacional que observo en mi entorno, hojas que caen, ramas ahora desnudas y después soberbias, insultantemente floridas, y otro ciclo que se reinventa, ignorándome, despreciando mis pasos, mi admiración por esa naturaleza que sí hace camino sin andar.

No sé Antonio, si tú tuviste cuevas en tu caminar, si tus pasos siempre fueron bajo la luz, pero a mi no me ocurre. Mi exilio no es otro que el de mis dudas. ¿Sabes?, a mi me toca recorrer de caverna en caverna. Ya, ya sé que los tiempos no están para luces, pero yo no me refiero a esas oscuridades, cuando la noche tenía nombre, cuando el enemigo incluso daba la cara. Ahora, cada tramo te traiciona, en cada curva se encubre la luz y cada paso te introduce en una nueva penumbra. Dentro oigo voces, llantos y discursos que me desgarran, tardo en salir del túnel, un poco de aire fresco y el agua que baja clara a mi izquierda pero… tan breve.

¿Y vosotros? Los demás, no os oigo, todos parecéis estar fuera aunque no sois más que voces en la oscuridad, en ese lóbrego corredor que habéis convertido en vuestro refugio, en esa caverna donde vuestro miedo no tiene sombra, donde la mirada angustiada del compañero no se advierte, donde vuestro lamento, cuando llegue, también pasará desapercibido.

No es este el camino que tú viste ¿verdad Antonio? No es este el futuro con el que tú soñaste. En la oscuridad no se aprecian las huellas y al volver la vista atrás tampoco se ve la senda porque cuando la iluminación nos abandona corremos el riesgo de volverla a pisar. Ya no se hace camino porque todos vamos errantes y desde dentro del túnel ni siquiera se aprecian las estelas en la mar.

 

©Oscar da Cunha

http://oscardacunha.blogspot.fr/2013/10/machado-en-la-memoria.html