Un libro para saber que el tiempo nunca se deja leer del todo, El hoy es malo pero el mañana es mío

cof

Niños del mundo, 
si cae España ?digo, es un decir? 
si cae 
del cielo abajo su antebrazo que asen, 
en cabestro, dos láminas terrestres; 
niños, ¡qué edad la de las sienes cóncavas! 
¡qué temprano en el sol lo que os decía! 
¡qué pronto en vuestro pecho el ruido anciano! 
¡qué viejo vuestro 2 en el cuaderno! 

¡Niños del mundo, está 
la madre España con su vientre a cuestas; 
está nuestra madre con sus férulas, 
está madre y maestra, 
cruz y madera, porque os dio la altura, 
vértigo y división y suma, niños; 
está con ella, padres procesales! 

Si cae ?digo, es un decir? si cae 
España, de la tierra para abajo, 
niños ¡cómo vais a cesar de crecer! 
¡cómo va a castigar el año al mes! 
¡cómo van a quedarse en diez los dientes, 
en palote el diptongo, la medalla en llanto! 
¡Cómo va el corderillo a continuar 
atado por la pata al gran tintero! 
¡Cómo vais a bajar las gradas del alfabeto 
hasta la letra en que nació la pena! 

Niños, 
hijos de los guerreros, entre tanto, 
bajad la voz que España está ahora mismo repartiendo 
la energía entre el reino animal, 
las florecillas, los cometas y los hombres. 
¡Bajad la voz, que está 
en su rigor, que es grande, sin saber 
qué hacer, y está en su mano 
la calavera, aquella de la trenza; 
la calavera, aquella de la vida! 

¡Bajad la voz, os digo; 
bajad la voz, el canto de las sílabas, el llanto 
de la materia y el rumor menos de las pirámides, y aun 
el de las sienes que andan con dos piedras! 
¡Bajad el aliento, y si 
el antebrazo baja, 
si las férulas suenan, si es la noche, 
si el cielo cabe en dos limbos terrestres, 
si hay ruido en el sonido de las puertas, 
si tardo, 
si no veis a nadie, si os asustan 
los lápices sin punta, si la madre 
España cae ?digo, es un decir?, 
salid, niños, del mundo; id a buscarla!…

 

España, aparta de mí este cáliz,  poema omnipresente de César Vallejo en esta obra, “El hoy es malo pero el mañana es mío” , que tuve la oportunidad de conocer el Día del Libro  2019 en tertulia literaria mano a mano entre dos ubetenses por el mundo: el autor, Salvador Compán , y Miguel Pasquau Liaño de quien en este anaquel tiempo hace que brillan sus tres novelas.

*Un libro para disfrutar de la poesía en prosa:Cuando siempre era verano https://anaquelsite.wordpress.com/2016/09/08/un-libro-para-disfrutar-de-la-poesia-en-prosacuando-siempre-era-verano/ vía @wordpressdotcom
*Un libro apasionante sobre el precio del pasado:Recuerda que yo no existo https://anaquelsite.wordpress.com/2017/04/10/un-libro-para/ vía @wordpressdotcom
*Un libro para saber sobre algo que ¿debe saberse? Casa Luna https://anaquelsite.wordpress.com/2017/02/28/un-libro-para-saber-sobre-algo-que-debe-saberse-casa-luna/ vía @wordpressdotcom

Tertulia literaria promovida por el Instituto de Estudios Giennenses en su sede capitalina del Antiguo Hospital de San Juan de Dios, donde con el título “Daza en la memoria” se habló sobre Literatura y territorio.

Del territorio de Jaén, frontera natural entre Andalucía y Castilla-La Mancha. Frontera insomne para Salvador Compán, tan renacentista como su Daza- pintor,escritor, periodista,profesor-que no cree en la identidad  que para él, embrutece. Otra cosa es la identificación con olivos, no hay mayor trascendencia que la paisajística que  a Jaén ha salvado del tópico andaluz que no de la belleza de ser maravilloso Paraíso interior donde el Poeta del pueblo sintió Sonreírme.

De Jaén, de su signo, el olivo y su virtud,la autenticidad también habló Miguel Pasquau. “Creo que la inteligencia radica en la serenidad” afirma Pasquau, y serenidad la de Jaén, paisaje fuerte, una belleza en plena producción.

Se habló de disonancia, que hay cosas que pueden suceder en unos lugares sí y en otros no, como también afirma el ubetense Marcelino Sánchez. “Hechos que sólo pasan en un espacio”, que reafirma Salvador Compán en esa Daza, que ,como Clarín hizo de  Vetusta en “La Regenta”, representa ciudad en la memoria o mejor ciudades, las de Úbeda y Baeza cuyo acrónimo funde a ambas ” en una única ciudad bipolar”

Daza en la memoria que también es la mía, la de una infancia que son ubetenses recuerdos .La de una vida que tiene ubetenses raíces y hoy, cuando se cumplen 102 años de aquel 2 de julio de la fusión de ellas con las manchegas, no hallo mejor homenaje que el literario.

Cien años de gracias familiares https://florencardo.wordpress.com/2017/07/02/cien-anos-de-gracias-familiares/ vía @wordpressdotcom

Homenaje a paisaje “como de mineral cristalizado sobre la cresta de la loma”pero no menos a su paisanaje, el de una burguesía rural  de la que también yo fui parte tan puntual como involuntaria en aquella segunda mitad de los 60 y en aquel ” Club 61″ con el que buscaron hacer inexpugnable fortaleza para perpetuar su empoderamiento.

IMG-20190425-WA0002

Con la novela de Salvador Compán, he conseguido reconciliarme con ese ayer que “in illo témpore”  fue hoy y que, malo en el clasismo que ya adolescente rechazaba , recuerdo agridulce. Igual que las dos ciudades. Igual que las dos ciudadanías de “bacines” y “bambollas”. 

Décadas después, mi reencuentro con mi propia Daza y el conocimiento de “dacenses” diferentes: Pasquau, Sánchez, Compán, etc me reconcilian con un lugar que fue mi infancia, que son mis ráices. 

IMG_20190701_113227 (2).jpgGracias, pues, Salvador, por esta “lección magistral que engancha desde la primera página” ( Juan Eslava Galán) . Gracias por el arte de tu dedicatoria.

Yo no cuento más. Quien quiera saber, que te lea aunque el tiempo nunca se deje leer del todo aún cuando El hoy es malo pero el mañana es mío.

 

Anuncios