Casa Museo Zenobia y Juan Ramón,en Moguer

Echado en la baranda de la vida

Miro mi alma pasar el largo

río del tiempo.

 

   Echo al agua una flor,

le pienso,

una duda más bella

le contemplo

una luz más divina,

la dejo

pasar, sin verla.

Me duermo…

 

En sueños, oigo el agua

correr ,correr ,correr

                        La sueño.

Y entonces ella me ve a mi

corriendo ,cada noche, muerto

(poema inédito de Idilios.30 enero 2013)

Pinta fue nave que partió de Palos rumbo al descubrimiento. Muy cerca  de aquel entonces puerto ,se halla Moguer donde  hoy, Día Internacional del Museo, la ocasión la pintan calva ¡y qué razón ¡ para acercarnos al suyo. :la casa-museo Zenobia y Juan Ramón.

Un museo que en 2013 cumple 55 años puesto que fue en 1955 cuando el Ayuntamiento de Moguer, liderado por Juan de Gorostidi, alcalde que sí creyó en la cultura como fuente de desarrollo, expuso a la Diputación de Huelva  su voluntad de comprar la casa donde vivió el poeta su infancia y juventud. También donde, ya casado con Zenobia y viviendo en Madrid, pasaron jornadas familiares en sus viajes a Moguer.

Igualmente receptiva la administración provincial,se compró la casa y trasladaron los enseres que el matrimonio Jiménez Camprubí legó, creándose así la casa-museo. En 1958,ya fallecido Juan Ramón, se traslada aquí su biblioteca madrileña.

En 1989, promovida por la Diputación de Huelva, se crea la Fundación Zenobia-Juan Ramón Jiménez. Su objetivo, real y en permanente actividad, la recopilación, custodia y divulgación de todo aquello  que gire en torno a Zenobia y Juan Ramón. Una auténtica labor fundacional donde el protagonismo sólo lo tiene la Cultura y donde puntualmente se reconoce el apoyo a ésta a través del Premio Perejil de Plata.

El Centro de Estudios Juanramonianos sirve de lugar de encuentro en investigación en los objetivos de la Fundación

La Casa-Museo:

Planta Baja: En ella, además de la recepción  que asumen con profesionalidad  jóvenes mujeres, hallaremos al Juan Ramón lírico,caminando por acontecimientos de su vida…conociendo su biblioteca y la hemeroteca del matrimonio.

Planta Alta: A través del Despacho (primeros versos) Salita (tiempo de búsqueda) Dormitorio Principal (encuentro con la belleza)  y de invitados o Salón(exilio) estancias todas amuebladas y ornadas con enseres del hogar madrileño  Jiménez Camprubí  hallaremos, sin duda, la respuesta a la que ,junto a Zenobia, fue razón de ser de Juan Ramón: la poesía. Siempre necesariamente envuelta por la belleza llevada al máximo grado de perfección.

El Patio: Patio andaluz, donde Platero tiene  lugar de honor

Casa-Museo Zenobia y Juan Ramón

callle Juan Ramón Jiménez,10

21800-Moguer (Huelva)

Tfno +34.959.372 148

Fax +34.959 372 694

                                                 www.fundacion-jrj.es

Zenobia y Juan Ramón
Juan Ramón Jiménez nació el 23 de diciembre de 1881 en Moguer, en el seno de una familia acomodada, lo que fue oportunidad para ir a la búsqueda de su vocación. En su infancia y juventud la estimó dentro de las Artes Plásticas y en su casa-museo hallaremos muchas de sus obras pictóricas. Descubierto el Ateneo de Sevilla descubre su auténtica vocación, la poesía, y a ella se entrega triunfando y así invitado a Madrid para luchar por el modernismo.
De Madrid, hastiado por el trasiego, regresa a su Moguer. Muere entonces su padre y ello le sume en depresión que fue crónica a lo largo de su vida y que entonces le llevó por distintos sanatorios. Su vuelta a Moguer son tiempos de paz, contemplación y sencillez. Tanta como la de aquel ser pequeño ,peludo, suave ,tan blanco como si fuera todo de algodón que, real, entonces con Moguer inmortalizó en su Platero y yo.
Iniciándose como traductor poético en 1912, es en 1913 cuando conoce a Zenobia Camprubí Aymar-catalana hija de catalán y portorriqueña-con quien se casa en 1916 (Estados Unidos ) y quien será mucho más que su musa. Será para el metódico, perfeccionista y tantas veces depresivo Juan Ramón su paciencia ,su razón de ser, su vida…
Mujer renacentista, que ahora diríamos. Mujer jarrillo de mano ,que diría quien así define a congéneres que “valen pa un roto y pa un descosío” Zenobia dominaba diversos idiomas-no en vano fue traductora de Tagore-además de la decoración, el buen gusto y ,cosa entonces rara en la mujer, la gestión empresarial.
Residen en Madrid hasta que en 1936 estalla la Guerra in-Civil y, republicanos, acogen en su hogar a huérfanos hasta que en 1937 marchan a Cuba donde comenzaría un exilio que les llevaría a Miami ,Washington ,Maryland ,Argentina, Uruguay y Puerto Rico donde en 1956 Zenobia, que arrastraba un cáncer desde 1931,muere.
Muere tres días después de que a Juan Ramón le fuera comunicado oficialmente la concesión del Premio Nobel de Literatura. La sonrisa alegre de Zenobia se apaga para siempre. Esa sonrisa que, a pesar de su independencia , permanentemente mantuvo para apoyar a su marido, para abrirle camino hasta convertirlo en merecedor del mayor reconocimiento mundial, el Nobel, que él, sin ella ,no quiso recoger ,enviando en su nombre al Rector de la Universidad de Puerto Rico a quien, al alimón con Moguer, quiso el poeta entregar el total de la cuantía económica del Premio.

El 29 de mayo de 1958,19 meses después que Zenobia y en el mismo sanatorio portorriqueño moría Juan Ramón. No sin antes manifestar su deseo expreso de que en aquel querido y añorado Moguer ,su casa museo llevase por nombre el de Zenobia y Juan Ramón.
Aquí, en esta casa es la que me llenó de experiencia que luego serían entes y sombras ,mi niñez y mi primera juventud, hoy siguen viviendo ellos, Zenobia y Juan Ramón,porque aquí pervive el buen gusto ,la cultura, el amor…

El sol melodioso
del jardín tranquilo
hará de igual oro
nuestro idealismo

Verán nuestros ojos,
de una luz,lo mismo
la amarilla gloria
del ocaso límpido

La misma elejía
nos cantará el libro
el agua dorada
el pájaro fino.

Y el divino fuego
del rayo infinito
quemará en un haz
nuestros dos espíritus

*******************************************************************

************************************

Anuncios

Bajo su sol de Moguer

El viaje definitivo

… Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas las tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando, 
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado, 
mi espíritu errará nostáljico…

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco, 
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.

Tomado de «Corazón en el viento», en Poemas agrestes, 1910-1911.

       Hoy,29 de mayo, se cumplen 57 años de la muerte de Juan Ramón Jiménez.Poeta prolífico cuya prosa en “Platero y yo” mereció el Premio Nobel de Literatura en tan buen año como el de 1956.

        Juan Ramón que nació en Moguer,pueblo que amó y a cuya tierra volvieron sus restos junto a los de Zenobia un 6 de junio de 1958.

        Juan Ramón,cuyo “Distinto” será poema por el que siempre me sentiré especialmente interpelada.

        Juan Ramón por el que hoy pido una sonrisa,esa que tanto costó al poeta y que siempre,siempre halló como regalo de Zenobia y de Moguer bajo cuyo sol hoy descansan en paz.

 

Distinto

                               Lo querían matar los iguales, 

                                porque era distinto. 

                               Si veis un pájaro distinto, 
                               tiradlo; 
                               si veis un monte distinto, 
                               caedlo; 
                               si veis un camino distinto, 
                               cortadlo; 
                               si veis una rosa distinta, 
                               deshojadla; 
                               si veis un río distinto, 
                               cegadlo… 
                               si veis un hombre distinto, 
                               matadlo. 

                              ¿Y el sol y la luna 
                              dando en lo distinto? 
                              Altura, olor, largor, frescura, cantar, vivir 
                              distinto 
                              de lo distinto; 
                              lo que seas, que eres 
                              distinto 
                              (monte, camino, rosa, río, pájaro, hombre): 
                              si te descubren los iguales, 
                              huye a mí, 
                              ven a mi ser, mi frente, mi corazón distinto

   

Un despertar de Moguer

Bajo mi sol, mi mañana ¡qué alegre mi viña fresca,
                      con mi río amoratado entre mi marisma y Huelva!

A la sombra de mis pinos, por mi honda carretera,

                     mi jente se entra despacio, aquí y allá, por mis tierras.

Y en mi colina dorada de mi sol, mi primavera,

                     entre mi humo, Moguer, mi Moguer blanco despierta.

Pero tengo un tú sin mí, una sílaba desierta

                     como mis cuatro horizontes: mar, colina, pino, sierra. 

Juan Ramón Jiménez

                                  (Arias tristes, 1903)