Loas a la madre de Jorge Manrique

 

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Un 24 de abril de 1479, el caballero Jorge Manrique dio la vida a quien se la dio en Santa María del Campo Rus, La Mancha de Cuenca, tras haber sido herido meses atrás en el castillo de Garcimuñoz, defendiendo los derechos de Isabel frente a su hermana Juana.

Castillo de Garcimuñoz que en  abril del año 2010 acogió las Jornadas Manriqueñas que anualmente y con carácter itinerante celebra el Triángulo Manriqueño (Castillo de Garcimuñoz, Santa María del Campo Rus y Uclés ) y que organizadas en aquella edición por Participación Rural Viva, contaron con la colaboración del poeta manchego (Mota del Cuervo) Manuel Bascuñán Cobo que para ellas creó las Loas a la Madre de Jorge Manrique.

AbadEn julio de 2017, Manuel Bascuñán volvió a La Mancha de Cuenca para , en la III Trova Manriqueña que para la Posada Real de Santa María del Campo Rus ha venido organizando Participación Rural Viva, releer aquellas Loas adaptadas al momento y motivo de dicha Trova, un homenaje a las madres.

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El 6 de abril de 2019, las Loas van de La Mancha de Cuenca a Segura de La Sierra (Jaén) cuna de Jorge Manrique, para ser declamadas en sus X Jornadas Manriqueñas por tan  apasionado como voluntario elenco manriqueño.

IMG-20190407-WA0002Hoy, 24 de abril de 2019, en el aniversario de su muerte, recordamos al poeta Jorge Manrique con sus

LOAS A LA MADRE DE JORGE MANRIQUE

(Y POR EXTENSIÓN, A TODAS LAS MADRES)

 

 

Estaba San Pedro entretenido,

leyendo el As-tal vez también lo lea-

cuando oye que alguien aporrea

con tres golpes fuertes, repetidos.

( se oyen tres golpes)

 

Y se levanta de su silla, decidido

a soltarle el perro a quien golpea,

pues hoy no espera a nadie y le cabrea

que sea algún viajante, y no un fallecido.

 

Pero al abrir la puerta de una pieza

y de veinte quintales mal pesados

se topa con un hombre bien plantado.

¡Un soldado¡!Y vestido de esta guisa¡

( Aparece Jorge Manrique)

Pero antes de que al santo  de la risa

se fija en que llega ensangrentado.

Y se apiada de él; lo agarra del costado

y lo entra a su aposento a toda prisa.

 

San Pedro

¡Hombre de Dios¡ ¿Cuánto tardó en se morir?

Yo diría, que por las ropas que lleva

no es usted plebeyo, ni siervo de la gleba,

sus ropas son de un noble, yo lo creo así.

 

Aunque no es descabellado pensar que trabajas,

o mejor, que trabajabas, en el cine o en el teatro;

y que por un accidente o  arrebato

salieron a relucir espadas o navajas.

 

Bueno, lo primero es quitarte esos ropajes

que son más viejos que yo, o de mis años.

¡Ay, Señor, Señor…¡ ¡Qué apaños¡

¡Hala! ¡Lávate bien y tira esos andrajos!

Que después de trajeado y bien duchado

iremos donde Dios, que todo cura.

Y le cuentas lo que traes, tu desventura.

¡Lo que habrás padecido, desdichado!

 

 

 

Y mientras se aseaba y cambiaba de atuendo

relataba su vida de guerras y de luchas.

Contaba sus heridas, que eran muchas;

pero ellas  no fueron su pecado más horrendo.

 

“Si miro ahora estas ruinas, ahora tan silentes,

y a tantos esqueletos de nobles y plebeyos,

me queda tan sólo que rezar por ellos;

aunque ya le habrán rezado sus parientes.

 

¡Ayúdame Pedro¡ No quiero defraudarle

por si hablo poco claro, o tartamudeo.

No te preocupes, soldado, que antes que hablarle

Verás que te calma esos nervios que dices.

Tan sólo en su presencia, ya somos felices

 

¡Toc, toc¡! Jefe…¡ ¿Da usted su permiso?

 

 

Y se oye una voz grave y pausada,

que contesta con sorna y bien timbrada:

 

Dios:

¡Estás torpe…¡¿Cuándo he negado el Paraíso?

Pasa, Jorge ,y acércate a mi mesa;

ven a sentarte, que aquí cabemos todos.

 

Pero limpia tu calzado de los lodos,

¡No vaya a protestar Santa Teresa¡

Pero, antes !Pedro, acerca esas barricas¡

Y sirve de ese vino, que es la gloria;

con unas aceitunas de Jaén, que están muy ricas.

 

¡Venga, cuenta, que ya estoy expectante!

Aunque sé de tus hazañas y tu historia;

conmigo no ha de fallarte la memoria,

pero no te enrolles…!di lo más interesante¡

 

 “Tú sabes, que eres el Inconmensurable,

que la parca me tomó en Santa María del Campo Rus.

Allá me llevaron a morir, pues la herida que traía,

en aquellos tiempos se dijo que incurable.

 

Y sin gota de sangre,-me quedé como un palo-,

quise irme en paz con los hombres y contigo.

Te recé y me rezaron; perdoné a mi enemigo,

al de Villena también…!y …mira que era malo¡

 

Mas no debió ser bastante tanto requilorio,

y dejé sin hacer lo que no has perdonado:

¡No canté a mi madre…!Ése es mi pecado¡

Por eso he vagado siglos en tu Purgatorio,

donde el alma se quema pero nunca arde…

Hoy quiero remediarlo, Dios, si aún no es tarde.

 

¡Por fin te has dado cuenta, amigo mío¡

y ahora sabes la razón de tu destierro.

No es igual que si adoras al becerro.

¡Pero, olvidar a tu madre…¡!Qué escalofrío¡

 

¿No ves que, aunque soy el Creador,

mi madre es la más buena de la lista?

¡Ay , Manrique…¡¿Cómo eres tan machista?

Ahora no se lleva, y a todos va mejor.

 

Y con Jorge Manrique, ya con todo en calma

ordenó a San Pedro, que por megafonía,

llamase a su despacho a la Mencía.

Y  a  Rosario y Guiomar, sus amigas del alma.

 

Y del fondo del pasillo una voz sonora y fuerte

contestó:

 

”Un momento, Señor, un momentico:

les  voy ganando al cinquillo  a mis amigas,

¡¡que ya está bien tener un día de suerte!!”

 

Y el Señor, con gesto displicente le replica:

 

 

“Ven, mujer, y que vengan tus amigas;

Que la suerte hoy te ha sonreído,

está tu hijo Jorge, por quien tanto me suplicas.

 

Y ella vino pronto, con tanta diligencia

que al abrazar a su hijo olvidó los buenos días.

Rieron todos…y los dejaron con sus alegrías

Y lágrimas de amor, después de larga ausencia

 

Mencía de Figueroa:

Hijo mío: No lamento haber dejado cojos

a hijos y marido en medio de la nada.

Rogaba por todos; os paré alguna espada;

Y os limpié los caminos de piedras y abrojos.

 

Pero al verte morir, aquí en esta tierra,

rogué al Poderoso, que tarde o temprano,

me pudieras abrazar; también a tus hermanos.

Y a tu padre…!que aquí no está en guerra¡

 

Te hemos visto vagar seiscientos años

por un solar baldío, oscuro y tenebroso.

Pero yo pedí a Dios que salieras airoso.

Y celebrar aquí el extraño cumpleaños

de verte morir y nacer el mismo día.

 

Morir en el cuerpo, nacer tu alma en su agonía.

¡Madre¡ Como apenas llegué a conocerte

no recordaba tu porte y tu hermosura.

Alguien te pintó, una caricatura,

sí, un cuadro sin alma, casi inerte.

 

Pues yo, por mucho que ligara

y que canté a bellas damas en sus glorias,

no vi jamás, en mis lides amatorias,

un alma tan acorde con tu cara.

 

No me extraña que Rodrigo te viera

radiante en las almenas, desde lejos,

y viniera corriendo a tirarte los tejos.

Gracias a eso, tuve seis hermanos,

y una familia unida y muy cristiana.

 

Tengo sangre andaluza y castellana.

Hay algo muy hondo que tengo grabado,

de los pocos años que vivimos juntos:

Nos dábamos besos, y abrazos conjuntos,

al amor de la lumbre, con todos a tu lado.

 

Pero nunca yo ví, en tu rostro angelado,

ni pocas ni muchas pinturas o untos.

Jamás tus vestidos ajados, bisuntos;

eras mi consuelo si estaba angustiado.

 

 

Y también los llantos, y ver a tanta gente;

¡no hay cosa más triste que una madre ausente¡

¿Por qué te fuiste, madre, a alimentar la tierra?

Y ver a nuestro padre, preparando otra guerra,

porque al rey devolvía antiguos favores.

Y buscando, quizás, otros nuevos amores.

 

 

Me hicieron crecer con soldados y maestros,

que me enseñaron a luchar, y Humanidades.

Tuve poca fortuna; casi siempre, adversidades.

Y me hicieron creer en un mundo de hombres

do la mujer sólo era el reposo del guerrero.

La del rey, y la del más humilde jornalero.

 

 

Me viene a la memoria el arcipreste,

que con gran devoción, y juntas las manos,

mientras alguien tocaba cítara o piano,

miraba con fijeza a una imagen celeste.

Recuerdo su oración, que era nueva,

porque nos hizo repetirla cada día:

“Dios te guarde en el cielo, ¡Ave Mencía¡,

ya que aquí no te quiso muy longeva”

 

¡Andaluza guapa¡ De ti nació este hombre

que heredó tu sangre y tus virtudes.

Conquisté para el rey cien mil almudes,

y en Castilla conocen mi espada y mi nombre.

 

¿Por qué, desde este reino donde habitas,

no me llamaste para que te cantara?

Mi musa fue la muerte,! qué musa más rara¡

Y la fama de la gente, que afea y debilita.

 

Pero con cuatro años, que entonces tenía

¿De qué saber tu pelo, tu cuello o tus ojazos?

Bastante tuve en aguantar falsos abrazos.

Casi no tuve amigos…; las armas, mi sola compañía.

 

 

Y aprendí, que vivir no es sólo existir;

es también crear, soñar, gozar, sufrir.

Pues además de oros, hay platas y bronces.

Y me he dado cuenta que, acabado el juego,

el rey y el peón duermen en la misma caja.

 

 

¿Qué más da que brille la mortaja

o sea su sayón? Igual se pudre luego.

Tuviste la suerte de nacer en alta cuna

pero muchas nacieron con otra servidumbre.

 

 

Mi canto va por todas, contra la costumbre

de silenciar otros astros por nombrar a la luna.

Por Guiomar, por Rosario.. y por Mencía;

por todas las madres, sin dejar ninguna.

 

Pero bueno… ¿te has fijado, madre,

que ya no sangra mi herida matadora?

¡Y río…¡!Y bromeo contigo en buena hora¡

¡Mira¡ ¡Coronan a una miss en Tal y Cual¡

¿Te apuestas a que bajo, les enseño tu foto,

y hago que el jurado quede mal?

 

 

Dime, mis hermanos y yo… ¿éramos traviesos?

¿Alguna vez nos tiraste de la oreja?

Mi padre sí nos dio alguna colleja;

La verdad es que nos daba pocos besos.

¿Te acuerdas de los cuentos que contabas?

 

 

¡Qué risa, madre, ¡cómo ha cambiado…¡

La pobre Cenicienta se ha independizado;

y ahora es la princesa la que pela la pava

¡Ay, Madre, qué mal se está en este purgatorio¡

 

 

Ruégale al Señor que me haga un hueco,

y si aún no es mi tiempo…¡que se haga el sueco¡

Pero yo no me vuelvo a aquel reformatorio;

¡Estamos en la Gloria¡ ¡”De… aná” que se está aquí¡

¡Anda, vete a verlo y ruégale por mí¡

 

Y el Señor, abrió la puerta y dijo:

 

“!Jorge¡ Si a Mencía le pides ayuda,

la tengo que escuchar, de eso no hay duda.

Que yo tuve una madre…,!también fui hijo¡

 

¡Ay…¡ Ojalá todos siguieran tu ejemplo,

y suban a su madre a un pedestal.

No hacerlo así, me parece garrafal,

yo lo castigo sin entrar en mi templo.

 

Y para celebrar  un nuevo cordero en mi redil,

haced que venga pronto el algualcil.

Para que llame a todos, ángeles y santos,

y vean a mi lado al Jorge espadachín.

 

¡Manrique está en el Cielo, por fin¡

 

Manuel Bascuñán Cobo

Maestro y poeta de Mota del Cuervo ,La Mancha de Cuenca

 

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Jorge Manrique, de Segura de la Sierra a La Mancha de Cuenca

IMG-20190406-WA0002Hame tan bien defendido,

señora, vuestra memoria,

de mudanza,

que jamás nunca ha podido

alcanzar de mí victoria,

olvidanza:

porque estáis apoderada

vos de toda mi firmeza

en tal son,

que no puede ser tomada

a fuerza mi fortaleza

ni a traición.

 La fortaleza nombrada

está en los altos alcores

de una cuesta,

sobre una peña tajada,

maciza toda de amores,

muy bien puesta;

y tiene dos baluartes

hacia el cabo que ha sentido

el olvidar,

y cerca a las otras partes,

un río mucho crecido,

que es membrar.

 El muro tiene de amor,

las almenas de lealtad,

la barrera

cual nunca tuvo amador,

ni menos la voluntad

de tal manera;

la puertas de un tal deseo,

que aunque esté del todo entrada

y encendida,

si presupongo que os veo,

luego la tengo cobrada

y socorrida.

 

Las cavas están cavadas

en medio de un corazón

muy leal,

y después todas chapadas

de servicios y afición

muy desigual;

de una fe firme la puente

levadiza, con cadena

de razón,

razón que nunca consiente

pasear hermosura ajena

ni afición.

 

Las ventanas son muy bellas,

y son de la condición

que dirá aquí:

que no pueda mirar de ellas

sin ver a vos en visión

delante mí;

mas no visión que me espante,

pero póneme tal miedo,

que no oso

deciros nada delante,

pensando ser tal denuedo

peligroso.

 Mi pensamiento, que está

en una torre muy alta,

que es verdad,

sed cierta que no hará,

señora, ninguna falta

ni fealdad;

que ninguna hermosura

no puede tener en nada

ni buen gesto,

pensando en vuestra figura

que siempre tiene pensada

para esto.

 

Otra torre, que es ventura,

está del todo caída

a todas partes,

porque vuestra hermosura

la ha muy recio combatida

con mil artes;

con jamás no querer bien,

antes matar y herir

y desamar

un tal servidor, a quien

siempre debiera gustar

y defensar.

 

Tiene muchas provisiones,

que son cuidados y males

y dolores,

angustias, fuertes pasiones,

y penas muy desiguales

y temores,

que no pueden fallecer

aunque estuviese cercado

dos mil años,

ni menos entrar placer

a do hay tanto cuidado

y tantos daños.

 En la torre de homenaje

está puesto toda hora

un estandarte,

que muestra por vasallaje

el nombre de su señora

a cada parte;

que comienza como más

el nombre y como valer

el apellido,

a la cual nunca jamás,

yo podré desconocer,

aunque perdido.

 

A tal postura vos salgo

con muy firme juramento

y fuerte jura,

como vasallo hidalgo

que por pesar ni tormento

ni tristura,

a otro no lo entregar

aunque la muerte esperase

por vevir,

ni aunque lo venga a cercar

el Dios de Amor, y llegase

a lo pedir.

 

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¡ Las mugieres son llegadas de La Mantxa a Segura de la Sierra ¡

 Sí, amigas y amigos, seis siglos atrás así se hubiera pregonado por estos lares nuestra presencia. La de “mugieres” como Esperanza, vuestra alcaldesa, a quien bien conocéis porque bien funde sus raíces en esta tierra. También la jiennense, aunque entreverada tanto por sangre andaluza-de Jaén y más concretamente de Úbeda-y de ese manchego campo de Rus adonde vuestro paisano Jorge Manrique fue a dar el alma a quien se la dio en la primavera de 1479.

Mugier yo que he querido comenzar mi intervención sobre Jorge Manrique, de Segura de La Sierra a La Mancha, como ha de ser ¡con su poesía ¡  

¿Y qué mejor que con este “Castillo de amor” que tan hermosamente nos hace evocar el vuestro? El de Segura de la Sierra, Uno de los Pueblos Más Bonitos de España. Pueblo escogido por Euterpe para gozar en él del Arte del que es diosa porque ¿ qué es Música en Segura sino un festival de exquisiteces musicales que desde 2014 viene mejorando como el mejor vino?

Mugier fue Mencía de Figueroa Laso de la Vega, andaluza de Beas de Segura, que en estas tierras a las que El Yelmo da empaque, dio vida a sus hijos y en 1444 la suya a quien se la dio.

De ellos , y ellas que Leonor y Elvira fueron las menores ,Jorge fue el cuarto y, como su padre, caballero de Santiago que a La Mancha cabalgó para allá luchar por otra mugier, Isabel de Castilla, cuyos derechos disputaba su hermana Juana, apodada “La Beltraneja” por atribuírsele la paternidad al ubetense Beltrán de la Cueva, valido de Enrique VI de Castilla como valido su rival Juan Pacheco, Marqués de Villena, adalid de Juana y, por tanto enfrentado a Isabel y a su caballero Jorge Manrique.

 Y así, el caballero Jorge Manrique vino a La Mancha de Cuenca y sus andanzas guerreras tuvieron en vértice en tres pueblos que hoy conforman el llamado Triángulo Manriqueño auspiciado por Cristian Casares Fernández-Alvés, de raigambre conquense (+ Madrid 22-08-2002) actor y poeta. Por cierto, ya que nos hallamos en lugar tan seguro para la música como Segura de la Sierra, también él estuvo muy vinculado a este Arte pues músico violinista fue su abuelo, Julio Casares, y cantante su sobrina Marilia Andrés Casares- sí, hasta principios del presente milenio y con Marta Botía Ella bailó sola. Para ella, que hoy sí es verdad que ella canta sola, el tío Cristian escribió letras de canciones.  Cultural Quijote del siglo XX , como director teatral, a finales de la década de los 70 soñó con llevar su espectáculo El enamorado de la muerte, donde se recrea la vida y la obra de Jorge Manrique, por cuarenta pueblos de la provincia de Cuenca, con representaciones en los mismos lugares que transcurrió la vida del poeta. El montaje llevaba música del cancionero de palacio.

El enamorado de la muerte que sueño fue… y en sueño quedó.

No así el afán de Casares por dar realce al caballero poeta Jorge Manrique. Por eso, en la última década del pasado siglo, en los 90, promovió el desde entonces llamado “Triángulo Manriqueño” conformado por los tres pueblos de La Mancha y de Cuenca donde Jorge Manrique halló a la parca.

No estuvo solo Casares en la creación de esta iniciativa cultural manchega , que buen escudero halló en tan buen hijo de Santa María del Campo Rus como José Manuel Ortega Cézar quien, apasionado quijote cultural, así de bien escribiera sobre Jorge Manrique y el Quijote:

Dentro de la recreación de Cervantes de la literatura de los siglos precedentes no podía faltar Don Jorge: en la parte I Capítulo XIII de El Quijote ya nombra el autor a los manriques como a una de las «más ilustres familias de los venideros siglos».

El alemán Helmuth Hatzfeld en su libro El Quijote como obra de arte del lenguaje dice: «de igual modo se las ha Cervantes con las alusiones a la poesía artística oculta. Las mismas grandiosas Coplas de Jorge Manrique a la muerte de su padre no dejan de ser materia para sus intenciones cómicas. Sancho consuela, una vez más, a su derribado amo con las palabras: señor, las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres, pero si los hombres las sienten demasiado se vuelven bestias; vuesa merced se reporte, y vuelva en sí, y coja las riendas de ‘Rocinante’, y avive y despierte, y muestre aquella gallardía que conviene que tengan los caballeros andantes». (El Quijote. Segunda parte. Capítulo XI).

Las palabras de Sancho recuerdan y parodian las de Manrique:

Recuerde el alma dormida

Avive el seso y despierte.

«¿Qué se hicieron los cien escudos?» pregunta Sansón Carrasco en el Capítulo IV de la segunda parte de El Quijote. Rodríguez Marín, en su edición anotada, precisa: «Hoy preguntaríamos: ¿qué se han hecho o qué fue de los cien escudos? Pero el Bachiller lo pregunta como preguntaba Jorge Manrique en sus Coplas».

Es evidente que Cervantes conocía la poesía de Manrique y probablemente la admiraba. Quiero, ahora, hacer hincapié en esa fuente de inspiración que fue la obra del capitán-poeta para el autor de El Quijote 

https://www.abc.es/toledo/ciudad/20140602/abci-jorge-manrique-quijote-porjos-201406022237.html

 

Triángulo Manriqueño conformado por tres pueblos:

CASTILLO DE GARCIMUÑOZ

2Toma su nombre de García Muñoz , caballero de la Corte de Alfonso VIII , que edificó su castillo sobre la originaria fortaleza árabe y donde después vivió el Infante Don Juan Manuel que en él escribió el  “ Libro del caballero y el escudero”

Villa oficialmente declarada Conjunto Histórico por sus casas blasonadas, su barrio del Romeral Alto, representación del núcleo islámico y sus casas blanqueadas con zócalo, que aun guardan ese sabor a califato, cuestas con poyetes empedrados, salientes en las casas e incluso alguna azotea. Los judíos no le anduvieron a la zaga a los musulmanes y hasta tal punto fue su protagonismo y la penetración del barrio judío en la villa que la renombraron con “Garcijudea”. También su arquitectura religiosa, como el convento de los Agustinos y la iglesia de San Juan Bautista. Impone la imagen de su castillo también declarado B.I.C .(3/12/2002) Castillo que Don Juan Pacheco, Marqués de Villena, mandó levantar en la segunda mitad del siglo XV y que, tras el deterioro no sé si más de siglos que de vergonzoso desconocimiento e infravaloración de nuestro patrimonio rural, ha sido restaurado en el primer lustro del presente siglo merced al 1% que el Ministerio de Fomento destina al Interés Cultural.

Paisaje de La Mancha, el de Castillo de Garcimuñoz, hogaño pueblo de similar número de habitantes que Segura de la Sierra ( aprox 138) y estratégicamente situado en el km 156 de la autovía A3 que une Madrid con Levante. Pueblo que antaño tuvo paisanaje tan aventurero y digno del Quijote y mucho más real. Así aquel Juan de Cavallón y Arboleda que en 1561 fundó “Garcimuñoz”, la primera ciudad de Costa Rica.

https://www.castillogarcimunoz.es/juan-de-cavallon/
Asociación Infante Don Juan Manuel http://www.castillogarcimunoz.es

Cerca del Castillo de Garcimuñoz, la llamada Cruz de Don Jorge conmemora el lugar donde cayó herido el caballero. Se trata de un monumento que otro poeta, este de Cuenca y llamado Federico Muelas, pidió construir y así se hizo con piedras de la derrumbada torre del Ángel de la catedral de Cuenca, Ciudad Patrimonio de la Humanidad.

SANTA MARÍA DEL CAMPO RUS

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Desde Castillo de Garcimuñoz, hoy seguimos una carretera que por paisaje de monte mediterráneo nos lleva al campo de Rus. En dicho lugar, en el prado de una villa llamada Santa María del Campo Rus, las huestes  capitaneadas por el caballero santiaguista Jorge Manrique ,vinieron a acampar. Hoy, en el mismo lugar nos lo recuerda un imponente monolito procedente de las canteras de Garcimuñoz con una inscripción que reza: Caminante que recorres estas tierras: recuerda que en este prado que ahora pisas , a la orilla del río, en el otoño de 1478 instaló su campamento militar el inmortal poeta Jorge Manrique y en él vivió sus últimos meses de vida”

IMG_4184Igualmente, en la plaza de Santa María del Campo Rus, otro monumento diseñado por el pintor León Coullaut y el escultor Manuel Alonso Reguilón y hecho con las piedras de una inacabada iglesia, nos recuerda que en este lugar dio la vida a quien se la dio el autor de las Coplas a la muerte de su padre.

Aún son más las evocaciones a Manrique en Santa María del Campo Rus que aquí se halla el Centro de Estudios Manriqueños que adorna un interesante políptico alusivo, obra del pintor conquense Víctor de la Vega.

Pueblo típicamente manchego y con alrededor de 590 “cagarruteros” pues tal es el emblemático y cariñoso gentilicio de su paisanaje , Santa María del Campo Rus tiene también otras muchas connotaciones que lo unen a Segura de la Sierra y, entre ellas, segura estoy que no la hay más bella que la música pues músico y nacido en 1600 en esta villa fue Carlos Patiño, un manchego en la Corte de Felipe IV. El músico y compositor, fue maestro de la Real Capilla durante su reinado y la regencia de su segunda esposa, Mariana de Austria.

Como el castillero Cavallón, otro quijote cuya obra ha transpasado fronteras pues sus partituras se conservan en la Biblioteca Nacional de Madrid, en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, en Zaragoza o la Hispanic Society en Nueva York. También en la catedral de Cuenca (Ecuador) donde han encontrado algunas copias.

Pero además de saberes, también unen a Segura de la Sierra y Santa María del Campo Rus sabores.

Sabores tan andaluces de Jaén como el del buen aceite de buenas olivas que haberlas haylas también en este lugar del campo de Rus. Tan manchegos como el del mejor queso, que sin lugar a dudas se hace en Santa María…pero hablando de sabores, ahora tomo prestadas las palabras de otro conquense, Antonio Lázaro Cebrián, quien, por cierto ,también vino a este pueblo en la primavera de 2018.En su caso,una vuelta rápida durante los comienzos de las Jornadas “Cultura y Ciudadanía Rural” promovidas por el Ministerio de Cultura y que fueron el mejor motivo para que quien hoy os habla, conociera y se enamorara de vuestro pueblo ¡ Segura estoy ¡ Tanto como que, nacida valenciana…

     Y qué mejor que una paella, esa fantasía, como cierre luminoso y solar de toda circularidad. Y es que la mejor paella del mundo, según los expertos, no se sirve en La Albufera valenciana, ni en la playa de La Malvarrosa, ni en la huerta oriolana. En Santa María del Campo Rus, cuna por cierto de distinguidos chefs, Julián García la prepara a diario en su acogedora Posada Real. Disfruten del triángulo manriqueño y ciérrenlo probando esta paella única. Pregúntense, como hemos hecho ya nosotros, dónde estará el secreto de su excelencia: ¿en las briznas de romero, en los caracoles, en el presumible toque de azafrán?

(ABC Toledo 28/11/2015 )

Cartel IV TrovaPosada Real de Santa María del Campo Rus donde su ventero Julián García García la cama “al mismo duque de Alba le quitara para dársela” a vosotras, buenas gentes segureñas .Gracias a dicha Posada Real hoy estamos aquí quienes hemos venido de La Mancha a Segura de la Sierra para recordar a quien nos une, Jorge Manrique, y por quien durante cuatro ediciones en dicha Posada hemos celebrado Trova Manriqueña de la que en 2018 este pueblo que tuvo por cuna fue especial invitado.

¡ VOTO A RUS POR UN INCISO ¡

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—¡Voto a Rus —dijo Sancho—, no dé yo un ardite porque me digan lo que por mí ha pasado!, porque ¿quién lo puede saber mejor que yo mesmo?, y pagar yo porque me digan lo que sé sería una gran necedad

En el Capítulo XXV de la II Parte del Quijote, Sancho Panza exclama: «¡Voto a Rus!» cuando contesta a Maese Pedro. Cervantes dice refiriéndose a éste: «es un famoso titiritero que ha muchos días que anda por esta Mancha de Aragón», que algunos historiadores llaman la Mancha de Montearagón. La espontaneidad, la rotundidad y la manera antiretórica de expresarse Sancho hacen pensar en un voto sobre algún lugar conocido y cercano. Por otra parte es la única vez que Cervantes emplea esta exclamación en toda su obra literaria.

Ningún estudio o edición anotada nos ha sabido decir de dónde puede proceder este juramento. Yo me atrevo a hacer eso que Américo Castro llamaba una hipótesis interpretativa: los protagonistas, tal y como dice el autor, estaban en la llamada Mancha de Aragón que históricamente era una pequeña parte de la provincia de Cuenca ahora englobada en el partido judicial de San Clemente, en la parte manchega de esta provincia. En la época de Cervantes con este nombre de Rus, en esta zona, sólo existían los restos de una pequeña fortaleza, hoy desaparecida, el río de este nombre y un pueblo llamado Santa María del Campo Rus que hoy todavía existe siendo un bonito pueblo.

Palabras del entusiasta manriqueño José Manuel Ortega Cézar que, como quien ahora las toma prestadas, tiene buena parte de sus raíces en el campo de Rus. Tierra que tomó su nombre del rus o zumaque que antaño la pobló y también dio nombre al río que nos gustaría mucho más y mejor las regase. Nombre que dio igualmente a esa imagen mariana y pastora de “La Morena” como llamamos a la Virgen de Rus-por cierto, también un pueblo de Jaén- y que es Patrona de San Clemente de La Mancha, villa que sin ser parte del Triángulo Manriqueño, sí lo es del campo de Rus donde el poeta se inspirara para escribir sus célebres Coplas.

Andaluces de este Paraíso de interior que es Jaén, acercaos, sí a Santa María del Campo Rus pero no paséis de largo por San Clemente porque si lo hacéis  ¡ Voto a Rus no dé yo un ardite porque me digan lo que os habréis perdido ¡

UCLÉS

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Uclés es el tercer punto del Triángulo Manriqueño. Como Castillo de Garcimuñoz, ideal es su situación apenas a unos pocos kilómetros de la A3. Situación que ya desde antaño lo ha convertido en lugar estratégico en el que hoy se conservan restos de pasadas civilizaciones. Villa que cuenta con una población de 140 habitantes y un conjunto urbano que merece la pena conocerse. Presidido por los restos de su castillo originariamente árabe pero construido sobre romana fortificación y que posteriormente daría cobijo a herreriano monasterio (siglos XVI y XVII) donde dio sus primeros pasos como arquitecto Andrés de Vandelvira. Monasterio que hoy sirve como sede de eventos socio-culturales y turísticos.

Tras ser conquistada a los árabes por Alfonso VIII, Uclés fue cedida en 1174 a la Orden de Santiago que aquí estableció su Cabeza y motivo por el cual tanto los padres de Jorge Manrique como él mismo , vinieran a ser aquí enterrados en tumbas que fueron destruídas siendo sus restos transportados a diversos lugares de su iglesia hasta perderse.

No así la memoria de un lugar lleno de cultura, historia y grandeza que hoy la Asociación Urcela Uclés se afana por dar a conocer y engrandecer y que os invito a visitar y a conocer previamente en el documental ‘El triángulo manriqueño. Ruta cultural de Jorge Manrique’, obra del director de cine castellano-manchego Daniel Chamorro.

2010_0213MANRIQUE0016Uclés, vértice final del Triángulo Manriqueño que año tras año y de forma itinerante por los tres pueblos, promueve las Jornadas Manriqueñas cuyo objetivo en ser auténtico “revulsivo cultural y turístico” para las tres localidades, cuya disposición geográfica se asemeja también a una punta de lanza, circunstancia que “también tiene su valor simbólico, porque podría representar la lanza que mató a Jorge Manrique” según ha defendido Ana Mª Galvez, representante de Uclés en el Triángulo Manriqueño como también de Urcela Uclés

 

Acabo ya este viaje compartido por La Mancha de Cuenca, por su campo de Rus y lo hago con el deseo de haberos contagiado en algo el amor por esas dos vitales actividades del que en un lugar de La Mancha llamado Rus, Cervantes quiso hacer lema por boca del más universal Caballero Andante:

El que anda mucho y lee mucho, ve mucho y sabe mucho.

Así, vuelvo a Segura de la Sierra, cuna de ese otro caballero que hoy nos convoca y no sin daros mis gracias por vuestra atención, a su mote que dice: “Ni miento ni me arrepiento” y tomando de nuevo la palabra de Jorge Manrique hecha poesía de dedico la lectura de su GLOSA

cof

 Ni miento ni me arrepiento,

ni digo ni me desdigo,

ni estoy triste ni contento,

ni reclamo ni consiento

ni fío ni desconfío;

ni bien vivo ni bien muero,

ni soy ajeno ni mío,

ni me vengo ni porfío,

ni espero ni desespero.

 

Fin

 

Conmigo solo contiendo

en una fuerte contienda,

y no hallo quien me entienda,

ni yo tampoco me entiendo;

entiendo y sé lo que quiero,

mas no entiendo lo que quiera

quien quiere siempre que muera

sin querer creer que muero.

 

Acotaciones sensoriales 

Vídeo “Uclés y Jorge Manrique, el Triángulo Manriqueño “ José Luis Terreros García . abril 2018 https://youtu.be/qtioM01Wg3c
Música :
Castillo de Garcimuñoz, La herida ,Trío Vicente Espinel https://youtu.be/S3Pt2E0QN-U
Santa María del Campo Rus , La muerte . Trío Vicente Espinel https://youtu.be/Gsx4neevzzE
Monasterio de Uclés, la eternidad .Trío Vicente Espinel https://youtu.be/HbEbxVBqpqo